El protagonista de nuestro cuento de hoy, Fermín, escribe tres cartas también, pero en este caso es porque cada una va dirigida a un Rey Mago y pide cosas completamente distintas a cada uno.
No se le olvidan los juguetes y los caramelos, claro, eso va en la primera carta, pero también pide recreos más largos, o viajar a la luna. Los Reyes hacen lo que pueden, son buenos Reyes, pero no siempre pueden traer todo lo que Fermín les pide.
Lo que más me ha gustado de este cuento es que la ilusión de esta visita se mezcla perfectamente con la realidad. Fermín puede pedir todo lo que quiera pero, hay regalos que no pueden llegar y otros que, aunque llegan, acaban rompiéndose o perdiéndose. Los niños reciben una avalancha de juguetes y estos no siempre son, ni se aprovechan tanto como quisiéramos. Por otro lado, a veces los Reyes, o la vida en general, nos traen algo de lo que no nos damos cuenta o que no valoramos. Estoy segura de que muchos pedirán un coche nuevo este año y los Reyes no podrán traerlo, pero, a cambio, puede que traigan una buena noticia, un abrazo inesperado o un buen rato en familia. Valoremos lo que traen los Reyes, lo material y lo espiritual y no nos centremos en lo que no llegó. Fermín es un niño y ha podido aprender eso, ¿no seremos nosotros capaces?
Un álbum ilustrado para pensar pero también para disfrutar, simpático, muy agradable, con unos dibujos originales llenos de vida y color y con un mensaje. Ideal para que leamos los mayores y para que lo compartamos con los más pequeños de la casa y les enseñemos la gran suerte que es vivir esa noche mágica. La llegada de los Reyes Magos sí que es un regalo.


